Oculto en mi letargo, excuso sentimientos y verborrea.
Sus tierras viven un momento de humeda realidad. Tumbado en la cama contemplo el cielo blanco de mi habitación. Anhelo segundo a segundo el sigiente mevimiento de mis neuronas. Acosando al tiempo sin marxa atras y valeroso de espíritu. Contemplo como mi razón relata, una tras una, mil razónes para vivir...
Por otro lado el corazón, agotado y encarcarado , siente su fallida. Siente como poco a poco sus latidos se tornan electricidad, como sus ventriculos bombean sangre hirbiente por sus orificios. Buscan salir, buscan un camino sin destino final...
No sé que es lo que debo saber, pues ya todo lo he contemplado, ya todo lo he analizado, ya todo...queda sin sentido...
Una busqueda que años y años sigen de duro esfuerzo y brutalidad neuronal. Noches en vela, sin poder soñar....
Años soñando...sin poder dormir...
Amar todos mis rincones, sentir que mi sudor mueve montañas de amores, que mis ojos retienen cada instante en su bolatil momento, ser capaz de salir de mi...
Salir de este circulo vicioso que el saber comporta, la nada y el todo, el más y sus imposibles. El amor y su indeterminada condición. Los miedos llenos de sociedad.
Todos somos producto del miedo que le tenemos al otro.
Seres que tienen el alma liquada, mezclada con la masa que sustena su vida. Atados a una realidad que nos escapa, pues la felicidad de nuestros anhelos no es compatible con la vida que nos han ehcho creer correcta.
No encuentro camino alguno, sin hipocritas senderos, pasando por mi Yo y viendo lo hipocrita que puedo llegar a ser.
Hipocritamente espiritual.
Sentimientos que la razón omite en su "sano" juicio.
No son los años de escritura, ni los momentos que he llorado. Tampoco son todos aquellos días que el odio a sido mi timon...
Lo unico que en esta vida me ha dado alas soys vosotros.
Cada persona que ha dado una sonrisa a mi causa, un llanto en mi honor o una bofetada a mi magullada alma perdida. Soys todo lo que despues de tanto sufrir me aferrais a la tierra.
A veces pienso en el día de mi muerte. Pienso en los llantos que derramareis, en los momentos que de mi os acordareis, en todo lo que alguien tan divergente como un servidor os haya podido enseñar.
siento no poder ser la persona más importante de vuestras vidas, de no poder daros todo ese amor que tanto os mereceis, de no escuchar vuestras vidas, de no amaros...el resto de mi existencia
Sinceramente vuestro, J.
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